La solicitud de autorización operacional es el trámite que necesitas cuando tu vuelo es demasiado arriesgado para la categoría abierta y no encaja en ningún escenario estándar. En ese caso, antes de operar, tienes que presentar ante AESA una autorización basada en una evaluación del riesgo. En esta guía verás qué es una autorización operacional, en qué casos concretos te hace falta, cómo es el procedimiento y en qué se diferencia de una declaración.

¿Qué es una autorización operacional?
Si la operación que pretendes no se puede llevar a cabo dentro de los límites de la categoría abierta, ni se enmarca en ninguno de los escenarios estándar publicados, la normativa te obliga a un paso más: presentar una solicitud de autorización operacional ante la AESA, basada en una evaluación del riesgo de tu operación. A diferencia de la declaración operacional, que es casi inmediata, aquí AESA estudia tu caso concreto y resuelve, caso por caso, si te autoriza y con qué condiciones y limitaciones.
Esa evaluación del riesgo se hace con la metodología SORA, y todo parte de un buen CONOPS que describa la operación.
¿Cuándo necesito una autorización operacional?
Estos son los casos típicos que exigen autorización (porque exceden la categoría abierta y no hay STS que los cubra):
| Tipo de operación | Por qué requiere autorización |
|---|---|
| Dron de más de 25 kg (MTOM) | Supera el límite de la categoría abierta. |
| Sobrevuelo de concentraciones de personas | Prohibido en abierta sin excepción. |
| Vuelo más allá del alcance visual (BVLOS) | En entornos poblados, en zonas no controladas, o superando ciertas distancias con/sin observadores del espacio aéreo. |
| Vuelo por encima de 120 m | Excede la altura general de la categoría abierta. |
| Transporte de mercancías peligrosas | Carga que puede ser un peligro en caso de accidente (ver detalle abajo). |
| Operaciones autónomas | El piloto no puede intervenir durante el vuelo. |
| Enjambres de UAS | Múltiples drones controlados por un único piloto. |
Sobre el BVLOS, la norma detalla distancias: sin observadores del espacio aéreo a más de 1 km del piloto, o con observadores a más de 2 km del piloto y/o a más de 1 km del observador, la operación requiere autorización.
Mercancías peligrosas: las nueve clases
Cuando el dron transporta como carga útil sustancias que pueden suponer un peligro, hablamos de mercancías peligrosas, y la autorización es obligatoria. Se agrupan en nueve clases:
- Explosivos (peligro de explosión, onda expansiva, proyección, incendio).
- Gases (inflamables, no inflamables, tóxicos).
- Líquidos inflamables (combustibles, fueloil, gasolina).
- Sólidos inflamables y de combustión espontánea.
- Agentes comburentes y peróxidos orgánicos.
- Sustancias tóxicas e infecciosas.
- Materiales radiactivos.
- Sustancias corrosivas.
- Mercancías peligrosas diversas (incluidas las baterías de litio).
Lo desarrollamos en nuestra guía de mercancías peligrosas con drones.
Cómo es el procedimiento
A grandes rasgos, la solicitud de autorización sigue estos pasos:
- Registro: date de alta como operador de UAS en la sede electrónica de AESA y obtén tu número de operador.
- Evaluación del riesgo: prepara tu análisis SORA a partir del CONOPS, con las mitigaciones (en tierra y en el aire) y los objetivos de seguridad (OSO) que correspondan a tu nivel de riesgo (SAIL).
- Presentación: remite la solicitud y la documentación a AESA por la sede electrónica.
- Resolución: AESA evalúa el caso y, si procede, concede la autorización operacional con las condiciones y limitaciones aplicables.
Ten en cuenta los plazos: a diferencia de la declaración (casi inmediata), la autorización implica un estudio por parte de AESA, así que planifica con antelación.
Autorización frente a declaración
La diferencia clave: la declaración es para operaciones que encajan en un escenario estándar (STS) ya evaluado, y es casi inmediata; la autorización es para operaciones a medida que no encajan en ningún STS, y requiere que AESA estudie y resuelva tu caso. Si puedes acogerte a un STS, la declaración operacional te ahorra mucho tiempo.
El análisis de riesgo, en resumen
El corazón de la solicitud es la evaluación del riesgo con la metodología SORA. Sin entrar en todo el detalle, el camino es:
- Describes la operación en el CONOPS.
- Determinas el riesgo en tierra (GRC) y lo reduces con mitigaciones (acotar la zona, paracaídas, etc.).
- Determinas el riesgo en el aire (ARC) y lo reduces eligiendo horarios y volúmenes de poco tráfico y con medidas de detección y evitación.
- De ambos sale tu SAIL, el nivel de garantía exigido, que define qué objetivos de seguridad (OSO) debes acreditar.
- Reúnes las evidencias que demuestran que cumples todo lo anterior.
Lo desarrollamos en nuestra guía del SORA 2.5. Cuanto más sólido sea este análisis, más fluida será la autorización.
El manual de operaciones
Junto al análisis de riesgo, la categoría específica suele exigir un manual de operaciones: el documento que recoge cómo trabaja tu organización, los procedimientos normales y de emergencia, las responsabilidades de cada persona, el mantenimiento, la formación y el registro de la actividad. Es el «libro de instrucciones» de tu operación, y AESA lo valora porque demuestra que no improvisas: tienes procesos escritos y repetibles. Para un operador que va a vivir de esto, un buen manual de operaciones es una inversión, no un trámite.
Plazos y consejos prácticos
La autorización implica que AESA estudie tu caso, así que el tiempo es tu principal enemigo si lo dejas para el último momento. Algunos consejos:
- Solicita con mucha antelación: no encajes una autorización en la víspera de un trabajo.
- Cuida la documentación: una solicitud completa y coherente se resuelve antes que una con lagunas.
- Sé realista con las mitigaciones: solo cuentan las que puedes demostrar y cumplir de verdad.
- Reutiliza: si haces operaciones parecidas, un buen expediente base te sirve de plantilla para las siguientes.
- Valora el LUC: si vas a operar mucho, el certificado de operador ligero te dará autonomía a medio plazo.
El LUC: autonomía para operar
Si vas a hacer muchas operaciones específicas, llega un momento en que pedir una autorización para cada una se vuelve un cuello de botella. Para eso existe el LUC (Light UAS operator Certificate, certificado de operador de UAS ligero): un reconocimiento que AESA concede a operadores con una organización madura y procesos sólidos. Con un LUC y, según su alcance, puedes autoautorizarte determinadas operaciones sin pasar por una autorización caso por caso. No es para quien empieza —exige demostrar una estructura de seguridad consolidada—, pero sí es el horizonte natural de un operador profesional que crece: cambia «pedir permiso cada vez» por «ser de confianza para la autoridad». Conseguirlo lleva trabajo, pero a medio plazo es lo que da agilidad y escala a un negocio de drones.
Casos prácticos que se autorizan
Para aterrizar el concepto, estos son ejemplos reales de operaciones que se tramitan por autorización:
- Inspección de un parque eólico volando entre aerogeneradores por encima de 120 m.
- Reparto de muestras médicas entre dos hospitales en vuelo BVLOS.
- Rodaje audiovisual que necesita acercarse a personas más allá de lo que permite la abierta.
- Fumigación con dron agrícola de gran tamaño, que además requiere los permisos fitosanitarios.
- Cartografía de una zona extensa en vuelo automático más allá del alcance visual.
En todos ellos, lo que se autoriza no es «el dron», sino esa operación concreta con sus condiciones: la misma empresa, con otro tipo de vuelo, necesitaría una autorización distinta.
El papel del operador y del piloto
Conviene no confundir dos figuras. El operador es el responsable de la operación: quien se registra, presenta la solicitud, mantiene el manual de operaciones y responde ante AESA. El piloto a distancia es quien vuela, y debe tener la competencia adecuada al tipo de operación (la formación de categoría específica que corresponda, más allá del A1/A3 o A2). En muchas pymes, ambas figuras coinciden en la misma persona, pero las responsabilidades son distintas: el operador responde del expediente; el piloto, de ejecutar el vuelo conforme a lo autorizado. Tenerlo claro evita sorpresas si algo va mal.
Guía oficial para la solicitud de autorización
Aquí tienes la guía oficial de AESA para presentar la solicitud de autorización operacional, con el procedimiento completo:
Si no te carga una página del PDF, prueba a ampliar con el zoom.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una autorización operacional?
El permiso que concede AESA, tras evaluar el riesgo de tu operación, cuando esta no cabe en la categoría abierta ni en un escenario estándar. Se basa en un análisis SORA y se resuelve caso por caso.
¿Cuándo necesito autorización en lugar de declaración?
Cuando tu operación no encaja en ningún STS: dron de más de 25 kg, sobrevuelo de multitudes, BVLOS fuera de los límites, vuelo sobre 120 m, mercancías peligrosas, operaciones autónomas o enjambres.
¿Cuánto tarda la autorización?
Depende del caso, pero a diferencia de la declaración (casi inmediata) implica un estudio por parte de AESA. Conviene solicitarla con bastante antelación.
¿Puedo volar BVLOS con una autorización?
Sí, el vuelo más allá del alcance visual es uno de los casos típicos que se autorizan en categoría específica, siempre con las mitigaciones que exija tu análisis de riesgo.
¿Necesito un CONOPS y un SORA para la autorización?
Sí. El CONOPS describe la operación y el SORA evalúa su riesgo; ambos son la base de la solicitud.
¿La autorización vale para siempre?
Se concede con unas condiciones y, según el caso, una vigencia. Si cambias la operación, tienes que revisarla o solicitar una nueva.
¿Qué es el SAIL en la autorización?
El nivel de garantía (de I a VI) que sale de tu análisis de riesgo. Determina cuántos objetivos de seguridad (OSO) debes cumplir y con qué rigor; a mayor riesgo, mayor SAIL y más exigencia.
¿Necesito un manual de operaciones?
En la categoría específica, normalmente sí. Recoge tus procedimientos, responsabilidades, mantenimiento y formación; demuestra que operas con procesos escritos y repetibles.
¿La autorización me autoriza cualquier vuelo?
No. Cubre la operación concreta que solicitaste, con sus condiciones. Para un vuelo distinto necesitarías otra autorización o una revisión de la existente.
¿Puedo transportar mercancías peligrosas con una autorización?
Solo si así se contempla expresamente y se cumplen los requisitos de embalaje, marcado y documentación. No es algo que la autorización dé por sentado: hay que justificarlo.
¿Qué es el LUC y para qué sirve?
El certificado de operador de UAS ligero. Concedido a operadores con una organización madura, permite autoautorizarse ciertas operaciones sin pedir una autorización caso por caso. Es el horizonte de un operador profesional que crece.
¿La autorización sustituye al registro de operador?
No. Primero debes registrarte como operador y obtener tu número de operador único; la autorización es un paso adicional, y posterior, para la operación concreta que no cabe en la categoría abierta ni en un escenario estándar.
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