Operaciones en categoría específica: STS y autorización

Operaciones en categoría específica STS: La categoría específica es el siguiente nivel cuando una operación con drones supera los límites de la abierta: vuelos de riesgo medio que, por su naturaleza, no pueden realizarse sin un control previo. Operar en ella exige obtener una autorización, presentar una declaración o disponer de un certificado especial. En esta guía verás qué operaciones entran en la categoría específica, los escenarios estándar STS-01 y STS-02, las tres vías para operar (autorización, declaración y LUC) y cómo encaja el análisis de riesgo.
¿Qué es la categoría específica?
La categoría operacional «específica» comprende las operaciones de UAS con un riesgo medio que no pueden realizarse en la categoría abierta. Es decir, todo aquello que excede sus límites: volar más allá del alcance visual (BVLOS), por encima de los 120 m, con drones de más de 25 kg, sobre zonas con presencia de personas o en cualquier escenario que aumente el riesgo. A cambio de poder hacer más, la categoría específica exige un control previo de la operación.
Antes de volar, el operador debe obtener una autorización operacional de AESA, presentar una declaración ajustada a un escenario estándar, o contar con un certificado de operador de UAS ligeros (LUC). Sin una de estas tres vías, la operación no puede realizarse.
Las tres vías para operar en categoría específica
| Vía | Cuándo se usa |
|---|---|
| Declaración operacional | Cuando la operación se ajusta a un escenario estándar (STS-01 o STS-02). Es la vía más ágil: se declara y se puede operar. |
| Autorización operacional | Cuando la operación no encaja en un escenario estándar. Requiere un análisis de riesgo (SORA) y la aprobación expresa de AESA. |
| LUC (certificado de operador ligero) | Para operadores con una organización madura: AESA les reconoce la capacidad de autorizar sus propias operaciones dentro de un alcance aprobado. |
Los escenarios estándar: STS-01 y STS-02
Los escenarios estándar (STS) son operaciones tipificadas, con un riesgo ya evaluado por la normativa, para las que basta una declaración (no hace falta una autorización individual). Hay dos:
- STS-01: operación en alcance visual (VLOS) sobre zona controlada en tierra, en entorno con presencia de personas.
- STS-02: operación más allá del alcance visual (BVLOS) sobre zona controlada en tierra, con observadores del espacio aéreo, en entorno con escasa presencia de personas.
Volar en un STS exige drones con marcado de clase C5 (para STS-01) o C6 (para STS-02) y la formación específica correspondiente. Si tu operación encaja en uno de estos escenarios, la declaración es el camino más rápido para empezar a operar.
La autorización operacional y el SORA
Cuando la operación no encaja en ningún escenario estándar, hay que solicitar una autorización operacional individual a AESA. El corazón de esa solicitud es el análisis de riesgo SORA (Specific Operations Risk Assessment): una metodología que evalúa el riesgo de la operación en tierra y en el aire y determina las medidas (objetivos de seguridad u OSO) necesarias para mitigarlo. Cuanto mayor es el riesgo, más exigentes son los requisitos. Profundizamos en ello en nuestras guías de SORA y de solicitud de autorización operacional.
La documentación del operador
Operar en categoría específica implica una organización más formal. El operador debe disponer, según el caso, de:
- Un CONOPS (concepto de la operación) que describa cómo se va a volar.
- Un documento de caracterización de la aeronave que detalle el UAS empleado.
- Un manual de operaciones con procedimientos, responsables y gestión de la seguridad.
- Los registros de mantenimiento y de actividad que acrediten el cumplimiento.
Es la diferencia entre volar como aficionado y operar como una organización profesional, con todo documentado y trazable ante la autoridad.
Qué cambia respecto a la categoría abierta
El salto de la abierta a la específica no es solo «más papeleo»: cambia la lógica completa. En la abierta, la seguridad se garantiza con límites fijos (120 m, VLOS, no sobre gente) y nadie revisa tu operación antes de volar. En la específica, como cada operación es distinta y de más riesgo, la seguridad se garantiza operación por operación: tú demuestras (mediante el escenario estándar o el análisis SORA) que tu vuelo concreto es seguro, y la autoridad lo valida. Pasas de «cumplir reglas generales» a «justificar y documentar tu operación». Por eso la específica exige una organización, una documentación y una mentalidad mucho más cercanas a las de un operador aéreo profesional.
La importancia de la formación específica
Operar en la categoría específica requiere una formación más allá de la A1/A3. Para los escenarios estándar, el piloto necesita la habilitación STS correspondiente (teórica y práctica) además de la base de la abierta. Y para operaciones autorizadas mediante SORA, la competencia del personal forma parte de los objetivos de seguridad que se evalúan: la autoridad valora que los pilotos tengan la experiencia y la cualificación adecuadas al riesgo de la operación. La categoría específica no se improvisa: detrás hay formación, documentación y una cultura de seguridad que el operador debe acreditar. Operaciones en categoría específica STS
¿Cuándo entra mi operación en la categoría específica?
A modo orientativo, tu operación es de categoría específica si necesita:
- Volar más allá del alcance visual (BVLOS).
- Superar los 120 m de altura.
- Operar con drones de más de 25 kg.
- Volar sobre zonas con presencia de personas de forma que exceda lo permitido en abierta.
- Cualquier operación que la abierta no permita por su riesgo.
Ante la duda sobre si tu operación cabe en la abierta o exige la específica, contrástalo siempre con la normativa y, si es necesario, con AESA.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la categoría específica de drones?
Es la categoría operacional de riesgo medio para operaciones que exceden la abierta (BVLOS, más de 120 m, drones de más de 25 kg, sobre zonas con personas). Requiere autorización, declaración operacional o un certificado LUC antes de volar.
¿Qué son los escenarios estándar STS-01 y STS-02?
Operaciones tipificadas con riesgo ya evaluado para las que basta una declaración: el STS-01 es en alcance visual sobre zona controlada, y el STS-02 más allá del alcance visual con observadores. Exigen drones C5 o C6 y formación específica.
¿Qué diferencia hay entre declaración y autorización operacional?
La declaración sirve cuando la operación encaja en un escenario estándar (STS): se declara y se opera. La autorización es para operaciones que no encajan en ningún STS y requiere un análisis de riesgo SORA y la aprobación expresa de AESA.
¿Qué es el SORA?
El Specific Operations Risk Assessment: la metodología que evalúa el riesgo de una operación específica (en tierra y aire) y determina las medidas de seguridad necesarias. Es la base de la solicitud de autorización operacional.
¿Qué es un LUC?
El certificado de operador de UAS ligeros: un reconocimiento que AESA concede a operadores con una organización madura, permitiéndoles autorizar sus propias operaciones dentro de un alcance aprobado, sin pedir autorización caso a caso.
¿Necesito un manual de operaciones?
En la categoría específica, sí: el operador debe documentar cómo vuela (CONOPS, manual de operaciones, caracterización de la aeronave, registros). Es lo que distingue a una organización profesional y lo que la autoridad puede requerir.
¿Cómo sé si mi operación es específica o abierta?
Es específica si necesita salirse de los límites de la abierta: BVLOS, más de 120 m, drones de más de 25 kg o volar sobre personas más allá de lo permitido. Ante la duda, contrástalo con la normativa antes de volar.
¿Qué formación necesito para la categoría específica?
Más allá de la A1/A3: para los escenarios estándar se requiere la habilitación STS correspondiente (teórica y práctica). En operaciones autorizadas por SORA, la competencia del personal forma parte de los objetivos de seguridad que evalúa la autoridad.
¿Qué drones puedo usar en los escenarios estándar?
Drones con marcado de clase C5 para el STS-01 y C6 para el STS-02. Esas clases incorporan los requisitos técnicos (identificación a distancia, geovigilancia, etc.) que esos escenarios exigen.
¿En qué se diferencia operar en específica respecto a la abierta?
En la abierta cumples límites fijos y nadie revisa tu vuelo; en la específica demuestras, operación por operación, que tu vuelo concreto es seguro (vía STS o SORA) y la autoridad lo valida. Pasas de cumplir reglas a justificar y documentar.
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