Aspectos de salud afectan al pilotaje de RPAS

Aspectos de salud afectan al pilotaje de RPAS


Aspectos de salud afectan al pilotaje de RPAS: Según normativa, el piloto de RPAS debe pasar un reconocimiento médico aeronáutico de clase 2, en el que demostrará que su estado físico y de salud es en general bueno.

El médico observará si existe alguna anomalía en el aparato de la visión y auditivo, y mediante analíticas de sangre y orina descartará posibles enfermedades y consumo de drogas.

Aspectos de salud afectan al pilotaje de RPAS

Alcohol, drogas y medicación

El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol. Es un depresor del sistema nervioso central, el cual produce un adormecimiento progresivo de las funciones cerebrales y sensoriales. Además, puede generar dependencia tanto física como psíquica.

Los efectos del consumo de alcohol son diferentes en cada individuo y dependen de algunos factores como por ejemplo la edad, el sexo, el peso y la cantidad de alcohol que se ha ingerido.

Algunos de los problemas que puede provocar el consumo de alcohol son:

  • Trastornos en el sistema nervioso.
  • Problemas hepáticos.
  • Problemas gastrointestinales.

El consumo en pequeñas cantidades también puede producir efectos como disminución de los reflejos y la agudeza visual y que pueden ser peligrosos a la hora de manipular un dron, de la misma forma que es peligroso para conducir o para manejar maquinaria pesada.

Obviamente y por los mismos motivos, ningún piloto de RPAS deberá desempeñar su función bajo los efectos del consumo de estupefacientes ya que supondría un elevado riesgo en la operación aérea.

Las drogas, así como algunos medicamentos, producen efectos secundarios que deben tenerse en cuenta, y que en el caso de las medicinas pueden consultarse en los prospectos o por las indicaciones que el médico indique.

Estos efectos pueden desencadenar en problemas de visión, equilibrio, así como psicosis, fobia, etc.

Se debe tener especial precaución en la ingesta de antibióticos, antihistamínicos, analgésicos, etc.

Estrés y fatiga

El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de que hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias y en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.

Las consecuencias del estrés pueden ser tanto fisiológicas como psicológicas y de conducta. Estas generan daños en el cuerpo que afectan la calidad de vida de las personas.

Algunos de los problemas ocasionados por el estrés son:

  • Obesidad y sobrepeso.
  • Pérdida del cabello.
  • Depresión.
  • Reducción del deseo sexual.
  • Menstruación irregular.
  • Acné.
  • Cuadros alérgicos.
  • Úlceras.
  • Insomnio.
  • Disminución de fertilidad.
  • Enfermedades cardíacas.

Estados de adaptación del estrés

Selye describió el síndrome general de adaptación como un proceso en tres etapas:

  • Alarma de reacción: cuando el cuerpo detecta el estímulo externo.
  • Adaptación: cuando el cuerpo toma contramedidas defensivas hacia el agresor.
  • Agotamiento: cuando comienzan a agotarse las defensas del cuerpo.

Fatiga

El pilotaje de RPAS exige un estado de alerta continuo durante el período de duración de la operación. Si se permanece durante un tiempo excesivo en este estado, el piloto puede llegar a experimentar fatiga.

La fatiga puede conducir a un estado de pérdida de concentración, aumento de los errores, así como una disminución de nuestra capacidad física y mental.

Algunos de los motivos que pueden desencadenar la fatiga son:

  • Estado físico.
  • Actividad mental excesiva.
  • Alteraciones de sueño.
  • Entorno y las condiciones climáticas.
  • Problemas psicológicos.

Los signos de la fatiga se pueden manifestar de maneras muy variables, aunque los síntomas más comunes suelen ser:

  • Dolor de cabeza.
  • Malestar general.
  • Cansancio.
  • Irritabilidad.
  • Alteraciones del sueño.
  • Problemas digestivos.

La forma más adecuada de combatir la fatiga es dormir el número de horas suficientes, mantener un estado físico general bueno y evitar las operaciones aéreas excesivamente largas sin descansos intermedios.

Aparato de la visión

Gracias a la visión el ser humano tiene la capacidad de interpretar nuestro entorno mediante los rayos de luz que penetran en el ojo. Es uno de los sistemas sensoriales que poseen los humanos y algunos animales.

La luz penetra en el ojo pasando a través de la córnea, la pupila y el cristalino alcanzando al final la retina, donde la energía electromagnética de la luz se transforma en impulsos nerviosos que se transmiten hasta el cerebro mediante el nervio óptico.

Las células receptoras son los conos y los bastones. Los conos se relacionan con la visión en colores, la visión diurna, y los bastones con la visión nocturna.

Los rayos de luz que penetran en el ojo deben enfocarse exactamente sobre la retina para que la imagen obtenida sea nítida. Ello requiere un ajuste: el enfoque o acomodación.

Pero el ojo humano no es perfecto y puede sufrir alteraciones, llamadas errores de refracción. Estos errores también pueden aplicarse a cámaras, telescopios u otros objetos en los que existan elementos relacionados con lentes y espejos.

Miopía

Es un defecto de refracción del ojo en el cual los rayos de la luz paralelos convergen en un punto situado delante de la retina.

Una persona con miopía tendrá dificultad a la hora de enfocar con precisión los objetos lejanos.

Hipermetropía

Es un defecto de refracción que hace que los rayos de luz converjan detrás de la retina. Se puede corregir mediante el uso de lentes compensadoras convergentes o convexas o cirugía láser.

Una persona con hipermetropía no ve con claridad los objetos próximos.

Astigmatismo

Es un defecto ocular por el que los rayos de luz no se refractan de la misma manera en todas las direcciones, lo que impide el enfoque claro de los objetos. Se debe a que la córnea tiene irregularidades en su curvatura. Se corrige con lentes cilíndricas o tóricas.

Una persona con astigmatismo ve algo deformadas las imágenes y percibe poco claro el contorno de las cosas

Daltonismo

El daltonismo es una alteración de origen genético en la capacidad de distinguir los colores.

Puede detectarse mediante test visuales específicos como las cartas de Ishihara.

Supone un problema para los afectados en ámbitos tan diversos como: valorar el estado de frescura de determinados alimentos, identificar códigos de colores de planos o elegir determinadas profesiones para las que es preciso superar un reconocimiento médico que implica identificar correctamente los colores (militar de carrera, piloto, capitán de marina mercante, policía, árbitro de fútbol, etc.).

Aparato auditivo

El aparato auditivo no solo nos permite oír sino que adicionalmente desempeña otra de las funciones más importantes: el equilibrio.

Aparato auditivo

La anatomía del oído puede dividirse en tres grupos principalmente:

  • Oído externo.
  • Oído medio.
  • Oído interno.

Oído externo

Está compuesto por la oreja y el conducto auditivo.

Oído medio

Dentro del oído medio existe una cavidad llamada caja timpánica, donde se aloja la membrana timpánica. Por uno de los lados conecta con la trompa de Eustaquio.

Su misión es transmitir y amplificar las ondas sonoras o vibraciones que se producen en la membrana del tímpano mediante una cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo).

Oído interno

Es una cavidad hueca en el hueso temporal del cráneo, que incluye la cóclea y los canales semicirculares.

La cóclea es la encargada de la percepción de sonido y los canales semicirculares (junto con el sistema visual) de mantener el equilibrio.

Canales semicirculares son tres tubos muy pequeños, ubicados en el oído interno, que contienen líquido y ayudan a mantener el equilibrio.

Cuando se mueve la cabeza, el líquido del interior de los conductos semicirculares se agita y mueve los diminutos pelos de cada canal. Estos pequeños pelos convierten el movimiento del líquido en mensajes nerviosos que se envían al cerebro.

Para proteger el sistema auditivo, será necesario evitar una exposición prolongada a ruidos por encima de 85 dB (el ruido de una sierra de cadena, por ejemplo). En estos casos la utilización de dispositivos como tapones o cascos es altamente recomendable, ya que puede proporcionar una atenuación del ruido de entre 20-30 dB.

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