Las acreditaciones expedidas por Aerocámaras declaradas nulas

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Afectados por Aerocámaras: El sector de la aviación no tripulada en España vivió en 2022 uno de los episodios más controvertidos de la formación de pilotos: las acreditaciones expedidas por Aerocámaras —empresa entonces dominante del mercado nacional, con sede en Pontevedra y unos 15 años de trayectoria— fueron declaradas no conformes con la normativa por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). La nulidad afectó a los títulos expedidos en un período concreto y a más de 2.000 operadores de drones, incluyendo particulares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

 

El caso Aerocámaras en una línea

Los títulos de piloto profesional de drones expedidos por Aerocámaras entre el 5 de marzo de 2021 y el 4 de abril de 2022 no cumplían la totalidad del programa de formación práctica exigido por AESA para operaciones en categoría específica bajo escenarios estándar nacionales. Esto invalidaba esas acreditaciones para sus poseedores hasta completar la formación pendiente.

Comunicado AESA por las acreditaciones nulas de AEROCAMARAS
Comunicado AEROCAMARAS por las acreditaciones nulas

 

La empresa Aerocámaras y su posición en el mercado

Aerocámaras, fundada por Jaime Pereira Gil, se posicionó como referente nacional en formación de pilotos de drones desde la flexibilización normativa post-2014. Operaba centros de formación distribuidos por toda España y ofrecía certificados de piloto profesional homologados —según marketing propio— por AESA y por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).

  • ✓ Cuota de mercado declarada: 70-75% del mercado nacional de formación de pilotos drones
  • ✓ Presencia internacional: España, varios países europeos y Latinoamérica
  • ✓ Modelo de cursos: formación online con coach personalizado + un día completo de prácticas presenciales
  • ✓ Precio público entonces: 350 € por curso de certificación
  • ✗ Servicios paralelos no continuados: reparto de comida con drones a embarcaciones de recreo en Ibiza (2021), suspendido en 2022 por limitaciones operativas

 

Qué dictaminó AESA exactamente

El comunicado oficial de AESA —difundido por los propios afectados a través de su Buzón de Formación de Drones— señalaba expresamente que la formación recibida durante el período afectado «no cumplía la totalidad del programa de formación práctica definido para la realización de operaciones en categoría específica bajo escenarios estándar nacionales». La consecuencia operativa era directa: los pilotos con esos títulos no podían continuar operando legalmente en categoría específica hasta completar una formación complementaria que cubriera los aspectos exigidos.

 

La respuesta de la empresa

Aerocámaras inició en 2022 un proceso de contacto individual con cada alumno afectado para ofrecer la finalización gratuita de la formación, siguiendo las directrices de AESA. La empresa subrayó que:

  • ✓ La medida correctiva era únicamente para alumnos formados entre marzo 2021 y abril 2022
  • ✓ No afectaba a alumnos formados fuera de ese intervalo
  • ✓ Tampoco afectaba a otras formaciones impartidas por la empresa fuera del curso oficial de piloto profesional
  • ✓ El coste de la formación complementaria recaía íntegramente en Aerocámaras, no en los afectados

 

El impacto sobre los pilotos afectados

Más de 2.000 operadores de drones se vieron afectados. Entre ellos había particulares que habían adquirido la formación para uso profesional, además de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que habían pasado por estos cursos. Para muchos, la imposibilidad de operar legalmente durante el período de regularización supuso pérdidas económicas directas en proyectos comerciales en curso. La situación generó preocupación generalizada en el sector y derivó en la organización de los afectados, que pasaron a coordinarse para preparar reclamaciones conjuntas —proceso que dio lugar posteriormente a una demanda colectiva contra Aerocámaras. Afectados por Aerocámaras

 

Lecciones del caso Aerocámaras

El episodio puso de manifiesto tres tensiones estructurales del sector de la formación de pilotos UAS en España:

  • Asimetría de información entre alumno y proveedor formativo: el alumno no tiene capacidad técnica para auditar si el programa práctico cumple la totalidad del marco normativo AESA antes de pagar
  • Brecha entre marketing comercial y verificación administrativa: la empresa publicitaba homologación AESA/EASA durante el período afectado pese a que el programa práctico no cubría los escenarios estándar nacionales completos
  • Limitación de la supervisión proactiva: la nulidad se confirmó por respuesta a consultas individuales de afectados al Buzón de Formación de Drones, no por una auditoría sistemática preventiva

Para el piloto profesional actual, las lecciones operativas son aplicables: verificar que el centro de formación esté en el listado oficial de organizaciones reconocidas por AESA, comprobar que el programa práctico cubre los escenarios estándar nacionales completos en categoría específica, y guardar copia documental de cada módulo formativo realizado. Consulta nuestra guía completa de normativa de drones en España para entender el marco regulatorio actual y los requisitos formativos vigentes.

 

Canal de coordinación de los afectados

Los propios pilotos afectados habilitaron en 2022 un canal de Telegram para coordinar información, asesoramiento legal y acciones conjuntas: Canal Telegram afectados Aerocámaras.

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Afectados por Aerocámaras: esta noticia recoge los hechos contrastados del episodio según comunicaciones oficiales de AESA y la propia empresa. No constituye asesoramiento legal ni representa al colectivo de afectados. Para acciones legales en curso o información actualizada sobre el estado de las reclamaciones, consulta directamente con asesores jurídicos especializados en derecho administrativo y de transporte aéreo.

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