La seguridad aérea es el principio que ordena toda la normativa: un dron es una aeronave y su piloto es responsable de que cada vuelo termine sin daños a personas, a bienes o a otras aeronaves. La regla número uno del piloto de UAS es simple: la aviación tripulada siempre tiene prioridad. Si ves un avión, helicóptero, ultraligero o globo, cede el paso, desciende y aléjate.
Responsabilidades del piloto a distancia
- Mantener el dron a la vista en todo momento (VLOS) sin medios como prismáticos; las gafas FPV solo se permiten con un observador al lado.
- No volar nunca por encima de 120 m sobre el terreno ni sobre concentraciones de personas.
- Comprobar antes de cada vuelo el estado del dron, la meteorología, los NOTAM y las zonas geográficas UAS.
- Ceder siempre el paso a las aeronaves tripuladas y aterrizar si se aproxima una.
- No pilotar bajo los efectos de alcohol, drogas o medicamentos que afecten a la capacidad, ni con fatiga.
- Interrumpir el vuelo si las condiciones dejan de ser seguras (viento, fallos, personas que se acercan).
El concepto de riesgo
Categoría ABIERTA
- RIESGO
- Bajo
- PERMISO
- Ninguno previo (cumplir las reglas)
- LÍMITES
- < 25 kg · < 120 m · VLOS
- SUBCAT.
- A1 / A2 / A3
Art. 4 · Reg. (UE) 2019/947
La normativa europea organiza las operaciones según el riesgo que suponen para terceros, en tierra (las personas que sobrevuelas) y en aire (otras aeronaves). Cuanto mayor es el riesgo, más requisitos. Por eso existen tres categorías de operación (abierta, específica y certificada) y por eso dentro de la abierta hay tres subcategorías (A1, A2, A3) con distintas distancias a las personas.
Clave para el examen
- Prioridad SIEMPRE de la aeronave tripulada.
- VLOS obligatorio en categoría abierta.
- 120 m de altura máxima.
- Prohibido sobrevolar concentraciones de personas con cualquier dron de la categoría abierta, pese lo que pese.