La primera vez que a alguien le encargan las fotos aéreas de un chalet, el problema que espera es técnico: qué altura, qué hora, qué objetivo. El problema real llega antes, y es de dónde está la casa.
Un chalet suele estar en una urbanización. Una urbanización tiene vecinos que no participan en tu operación, y eso no lo decide tu cámara: lo decide la norma.
1. El sitio decide la subcategoría, y la subcategoría decide el certificado
En categoría abierta, lo que separa una subcategoría de otra es cuánto puedes acercarte a personas que no forman parte de la operación. Esa es la frase que hay que llevar puesta al visitar la parcela, porque casi todos los encargos inmobiliarios caen en el mismo sitio:
- Con un aparato de clase C2 vuelas en A2, y ahí la norma te pide mantener 30 m horizontales a personas no participantes — o 5 m si el aparato tiene modo de baja velocidad (AMC1 de la propia norma europea). Treinta metros en una urbanización con calles de ocho no es una distancia trivial.
- Con C0 o C1 vuelas en A1, más cerca, pero el aparato es más pequeño y la foto de una fachada de tres plantas empieza a pedirte altura.
- Y A3 te manda a 150 m de zonas residenciales, comerciales o industriales, que es tanto como decir que ahí no hay encargo inmobiliario.
👉 Traducido: el A2 es el certificado del oficio. No porque lo diga nadie, sino porque es el que encaja con el sitio donde están las casas que se venden.
2. Los papeles que la agencia te va a pedir, y que no son opcionales
Una inmobiliaria seria no contrata a alguien que aparece con un dron. Pide dos cosas, y las dos son obligatorias por norma antes que por contrato:
| Qué es | De dónde sale | |
|---|---|---|
| Registro de operador | Tu alta ante AESA | Obligatorio porque el dron lleva cámara: art. 14.5.a.ii del Reglamento (UE) 2019/947, «sensor capaz de capturar datos personales» |
| Seguro de RC aeronáutico | Responsabilidad civil | Obligatorio en A2 y en específica (art. 8.2 del RD 517/2024). En A1/A3 por debajo de 20 kg la norma no lo exige, pero el cliente sí |
Ese segundo matiz es el que más sorprende: hay operaciones donde la ley no te obliga a tener seguro y el contrato sí. Llegar sin él no te multa — te deja fuera del encargo.
3. Lo que NO puede salir en el encuadre
Aquí está la parte que casi nadie mira y que genera la única llamada desagradable del oficio: el jardín del vecino.
Tu cliente te contrata para fotografiar una casa. Los de al lado no te han contratado para nada, y una cenital a 60 metros enseña su piscina, su terraza y quién estaba en ella. No es una cuestión de educación: es protección de datos, y la responsabilidad de lo que publicas es tuya y de quien lo encarga.
Lo práctico se resuelve en el encuadre y en el revelado, no en la discusión posterior: se planifica la toma para que el límite de la parcela quede donde tiene que quedar, y lo que entre de más se recorta antes de entregar.
4. Y después, lo que sí es técnica
Con el sitio resuelto y los papeles en regla, empieza lo que la gente cree que era todo el trabajo. Dos cosas que se aprenden rápido y cambian las fotos más que cualquier cámara:
La casa sale aplastada por el ángulo, no por la altura. Cuando se mira una vivienda desde muy arriba, lo que manda en la imagen es el tejado — y un tejado no vende una casa. La solución casi nunca es bajar el dron: es separarse, para mirar la fachada más de frente conservando la altura que deja ver la parcela.
La hora hace la mitad del trabajo. Una fachada a mediodía tiene la luz plana y las sombras duras justo debajo de los aleros. La misma fachada a última hora tiene volumen. Es el mismo encargo, el mismo aparato y una diferencia que el cliente nota sin saber explicar por qué.
Por dónde seguir
Si estás situándote, lo primero es saber en qué subcategoría cae tu aparato: eso lo decide su marcado de clase CE y se lee en la categoría abierta. Los dos papeles de arriba tienen su ficha: registro de operador y seguro de RC.
Las citas de este artículo son al Reglamento (UE) 2019/947 y al Real Decreto 517/2024, de 4 de junio. La decisión de volar y la responsabilidad de la operación son siempre del piloto.