Hay una frase en la guía de buenas prácticas de ENAIRE que debería estar colgada en la pared de todo operador:
«En numerosos casos, se presentan solicitudes de operadores en donde pese a estar todo correctamente cumplimentado, por simples errores en la EARO, nos vemos obligados a su denegación.»
Léela otra vez, porque cambia el sitio donde hay que poner la atención: no te deniegan por volar mal, te deniegan por rellenar mal. La operación puede estar impecable —el estudio hecho, el piloto formado, la aeronave en regla— y la solicitud se cae igual.
A continuación, los seis motivos que ENAIRE señala. No son interpretación nuestra: salen de su propia guía.
1. La EARO sin firmar ni referenciar
El documento tiene que llevar su número de codificación arriba y la firma y el sello de ENAIRE al final. Eso no se lo pone uno: se gestiona con ellos.
2. Crear la solicitud antes de tener la EARO firmada
Es el error de orden, y ENAIRE lo escribe en mayúsculas:
«NO CREAR LA SOLICITUD NI ADJUNTAR LA EARO hasta que esté debidamente firmada.»
El orden correcto es: EARO → firma de ENAIRE → y entonces la solicitud en PLANEA. Al revés, se deniega.
3. Equivocarse en el «dentro/fuera» de las zonas geográficas
El más común de todos. Y tiene truco, que es el punto siguiente.
4. Subirla en el formato que no es
Va en PDF, firmada por el operador, y acompañada del certificado de operador vigente. Si el operador es una persona jurídica, además el documento de representatividad.
5. Que la EARO y la solicitud no digan lo mismo
Tienen que cuadrar modo de vuelo (VLOS o BVLOS), modelos de aeronave, altura máxima… todo. Un dato que baile entre los dos documentos es motivo de denegación.
6. Tocar una EARO ya aprobada
Cambiar el ConOps, los modelos de UAS o los indicativos de llamada obliga a una coordinación nueva. No se retoca sobre la marcha.
El truco que ahorra una coordinación por cada actividad
Esto lo recomienda la propia guía y merece la pena: en vez de coordinar una EARO para cada situación, marcar la especificación «dentro/fuera de las zonas geográficas de UAS generales». Así vale para los dos casos y no hace falta una coordinación distinta según dónde caiga la operación.
Lo que hay detrás de esto
Ninguno de los seis es un problema técnico. Son papeles, orden y coherencia entre documentos — la parte del oficio que nadie enseña y que decide si vuelas la semana que viene o dentro de dos meses.
La versión completa, con la base legal y el contexto de la coordinación en espacio aéreo controlado, está en la wiki: Coordinar con ENAIRE sin que te lo denieguen. Y si aún estás situándote, empieza por qué es un EARO y por las zonas geográficas.
Fuente: guía de buenas prácticas de coordinación de ENAIRE (PLANEA). Este artículo resume sus indicaciones; la responsabilidad de la operación y de lo que se presenta es siempre del operador.