Durante tres años, la guerra de drones fue algo que pasaba «allí». La noche del 9 al 10 de septiembre de 2025 dejó de serlo.
La noche en que la OTAN disparó
Hacia las 23:30 del 9 de septiembre de 2025, entre 19 y 23 drones rusos entraron en el espacio aéreo polaco desde Bielorrusia. No llevaban explosivos: eran, al menos en parte, señuelos Gerbera de espuma. Polonia activó a sus F-16 y a los de sus aliados; F-35 neerlandeses derribaron la mayoría de los hasta cuatro drones abatidos, con apoyo de un avión de alerta temprana italiano y un avión cisterna de la OTAN. Se cerraron los aeropuertos de Varsovia-Chopin, Modlin, Rzeszów y Lublin. Un misil de un F-16 polaco se desvió y cayó, sin explotar, sobre el tejado de una casa en Wyryki-Wola.
Fue la primera vez que un país de la OTAN disparaba contra aparatos rusos en su territorio desde 2022. Polonia invocó el artículo 4 del tratado y la OTAN lanzó la operación Eastern Sentry. Aparecieron restos hasta meses después: un Gerbera se encontró en marzo de 2026 en una mina de lignito a unos 170 km al oeste de Varsovia.
Del susto al plan
A la incursión en Polonia se sumaron otras en Lituania y Rumanía y avistamientos sobre aeropuertos europeos. La respuesta de la Unión Europea fueron dos proyectos insignia:
- Iniciativa Europea de Defensa contra Drones (EDDI, el «muro de drones»).
- Vigilancia del Flanco Oriental (Eastern Flank Watch).
Según el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo y la propia Comisión, los líderes europeos los respaldaron a finales de 2025 y arrancaron en el primer trimestre de 2026. El calendario: capacidad inicial a finales de 2026, la EDDI plenamente operativa a finales de 2027 y la vigilancia del flanco oriental a finales de 2028. Incluyen sistemas de mando y control de diseño europeo con inteligencia artificial y equipos de respuesta rápida antidrón para ayudarse entre Estados. En febrero de 2026 la Comisión publicó además un Plan de Acción sobre seguridad de drones y antidrones.
No es un muro físico: es una red de sensores, mando y armas —radares, detección acústica y de radio, cañones, interceptores— inspirada en lo que funciona en Ucrania. Y tiene detractores: los países del frente oriental lo ven urgente; otros dudan de su coste y su viabilidad.
¿Qué cambia para quien vuela drones en España?
Para el piloto civil, la consecuencia práctica es un entorno con más detección y menos tolerancia al vuelo no identificado, sobre todo cerca de aeropuertos, bases, puertos e infraestructuras críticas. Lo que no cambia:
- Las reglas para volar siguen siendo las de la normativa europea y española de drones, con sus categorías, zonas geográficas y requisitos. En la wiki de freedrone están explicadas, cada una con su norma y su artículo.
- La neutralización de drones sigue reservada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a las Fuerzas Armadas. Un particular no puede inhibir ni derribar un dron.
- El sector privado puede trabajar en detección e identificación, consultoría e integración, coordinado con la autoridad. Lo explicamos en la ficha Caso de uso — Antidrón (C-UAS).
España tiene industria propia en este terreno —el sistema de Indra protegió la cumbre de la OTAN de Madrid en 2022 (lo contamos aquí)— y participa en el desarrollo europeo.
Fuentes
- Wikipedia (en): 2025 Russian drone incursion into Poland (consultada el 05-10-2026).
- Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, Eastern Flank Watch and European Drone Wall (octubre de 2025).
- Comisión Europea, Commission publishes the Action Plan on Drone and Counter-Drone Security (11-02-2026).
- European Security & Defence, Europe's Drone Wall (marzo de 2026).
Crédito de la imagen
Portada — Boxer Skyranger 30, ILA 2024, Schoenefeld (ILA45458), de Matti Blume · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons. Recortada.