Hay tres formas de poner precio a un trabajo de vídeo, y ninguna es mejor que las otras. Lo que cambia entre ellas es quién carga con lo que no se sabe: si llueve, si hacen falta dos días, si el montaje se alarga o si quien aprueba cambia de idea.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Elegir mal el modelo no se nota al presupuestar. Se nota al terminar, cuando divides lo que cobraste entre las horas que echaste.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
El mecanismo
Todo encargo tiene una parte que se sabe y otra que no:
- Lo que se sabe: cuántas piezas, de qué duración y para qué destino. Lo fija el brief.
- Lo que no se sabe: cuántas jornadas hará falta rodar si el clima no acompaña, cuántas horas llevará el montaje de verdad, cuántos cambios pedirá quien aprueba.
Cada modelo de presupuesto reparte esa incertidumbre:
- Por jornada, el cliente paga tu tiempo de rodaje. Si hacen falta más días, paga más días. La incertidumbre del tiempo la asume él.
- Por pieza, el cliente paga un resultado cerrado. Si el montaje se alarga dentro de lo pactado, lo asumes tú.
- Por proyecto, el cliente paga que el problema entero quede resuelto: preproducción, rodaje, posproducción y coordinación. Casi toda la incertidumbre la asumes tú.
La consecuencia es aritmética: cuanta más incertidumbre asumes, más tiene que cubrir el precio.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Y la herramienta para comprobarlo es una sola cuenta, que conviene hacer al cerrar cada encargo:͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
tarifa efectiva = importe cobrado ÷ horas reales
Si presupuestaste treinta horas a tu tarifa y echaste cuarenta y dos, tu tarifa efectiva es treinta entre cuarenta y dos veces tu tarifa: un 71 % de la que crees tener.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
FIG. — TRES MODELOS Y QUIÉN CARGA CON LO QUE NO SE SABE
| MODELO | QUÉ PAGA EL CLIENTE | QUIÉN ASUME LA INCERTIDUMBRE | CUÁNDO ENCAJA | CÓMO SE ROMPE |
|---|---|---|---|---|
| Por jornada | Tu tiempo de rodaje con tu equipo | El cliente asume los días; tú, lo que rindes dentro de cada uno | Productoras y agencias que dirigen y montan ellas | El cliente espera una pieza terminada por el precio de una jornada |
| Por pieza | Un resultado cerrado con el alcance escrito | Tú asumes las horas de posproducción y las revisiones pactadas | Piezas repetibles y alcance claro, como un formato mensual | Revisiones sin límite o versiones que aparecen después |
| Por proyecto | El problema resuelto de principio a fin | Tú asumes casi todo: preproducción, coordinación, clima e imprevistos | Cliente final sin productora y con un objetivo claro | Un precio sin contingencia por clima ni por cambios |
| Mixto | Pieza cerrada más jornadas adicionales a precio conocido | Repartida: la pieza es tuya y los días extra, del cliente | La mayoría de los encargos con exterior y cielo incierto | Que el precio de la jornada adicional no esté escrito antes |
Por jornada
Es el modelo más limpio cuando otra persona dirige. Una productora o una agencia te contratan con tu equipo para rodar lo que ellos deciden, y ellos montan.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Lo que hay que dejar escrito para que funcione:
- Qué es una jornada: cuántas horas desde la citación hasta el final, y qué pasa con la primera hora de más.
- Qué incluye: tu equipo, las baterías que caben en esa jornada y la entrega del material en bruto en el plazo pactado.
- Qué no incluye: montaje, etalonaje, desplazamiento fuera de un radio y jornadas de prueba.
- Qué pasa si no se vuela: si la jornada se cobra entera, a medias o se traslada. Es la lección 11.
La trampa es la media jornada. Parece proporcional y casi nunca lo es, porque el desplazamiento, el montaje del equipo y la preparación cuestan lo mismo en media jornada que en una entera. Si esas partidas fijas suman tres horas, una jornada de diez deja siete horas de rodaje y una media de cinco deja dos: menos de un tercio, no la mitad. Por eso la media jornada se cobra por encima de la mitad de la entera, o no se ofrece.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Por pieza
Es el modelo que prefiere el cliente final, porque sabe desde el principio cuánto le cuesta el resultado. Y es el que más dinero hace perder a quien no mide sus horas.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Funciona cuando el alcance está cerrado de verdad: duración, versiones, rondas de revisión, material que aporta el cliente y fecha. Todo lo que no esté escrito entra, por defecto, en la pieza.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
La forma de calcularlo sin engañarte:
- Cuenta las horas reales de tus cinco últimas piezas parecidas, de la primera llamada a la entrega.
- Presupuesta con la peor de las cinco, no con la media. Con la media pierdes dinero en todos los encargos que salen por encima de ella.
- Escribe el alcance que corresponde a esas horas. Todo lo que lo supere pasa a ser una línea aparte.
Por proyecto
Es el modelo del cliente que no tiene productora, no sabe cómo se hace un vídeo y quiere que el problema desaparezca. Paga más, y con razón, porque tú asumes la coordinación, las fechas y los imprevistos.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
Lo que el precio tiene que cubrir, además de las horas que se pueden medir:͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
- Preproducción: guion técnico, localización y plan de rodaje, que son las lecciones 6 a 10.
- Coordinación: llamadas, correos, citaciones y el acceso a fincas o edificios con su responsable.
- Contingencia de clima: lo que cuesta, de media, perder jornadas en esa zona y en esa época.
- Contingencia de cambios: lo que históricamente se te va en ajustes que no llegan a ser rondas.
La de clima se calcula, no se intuye:
contingencia de clima = jornadas previstas × probabilidad de perder una × coste de una jornada perdida͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
El coste de una jornada perdida no es una jornada entera: es el desplazamiento, la preparación y el día bloqueado. Si en tu registro de noviembre en esa zona pierdes una jornada de cada cuatro, y el encargo tiene dos, la contingencia es de media jornada perdida. Tu registro de días perdidos por zona y época es el dato; si todavía no lo tienes, empieza a llevarlo con este encargo.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
El modelo mixto
Resuelve bien la mayoría de los encargos con exterior. La pieza se cierra con su alcance y una jornada de rodaje, y la propuesta dice qué cuesta una jornada adicional, sea por clima o porque el cliente quiere rodar algo más.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
El cliente conoce su máximo desde el principio, y tú no te comes el cielo.͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏͏
AJUSTES DE PARTIDA
Elegir y calcular el modelo de presupuesto
- Te contrata una productora que monta
- Por jornada
- Cliente final con alcance cerrado
- Por pieza, o mixto si hay exterior
- Cliente sin productora que quiere el problema resuelto
- Por proyecto, con contingencias escritas
- Horas de referencia
- La peor de tus cinco últimas piezas parecidas
- Definición de jornada
- Horas desde la citación y qué pasa con las de más
- Media jornada
- Por encima de la mitad de la entera, o no se ofrece
- Contingencia de clima
- Jornadas previstas × probabilidad de perder una × coste de la perdida
- Jornada adicional
- Con su precio escrito en la propuesta
- Comprobación al cerrar
- Importe ÷ horas reales, frente a tu tarifa
Qué se hace mal
Terminas un encargo que parecía bien pagado, divides lo cobrado entre las horas que echaste y te sale mucho menos que tu tarifa.
Por qué, de más a menos probable
- Se presupuestó por pieza con el alcance abierto: versiones, rondas y jornadas sin escribir.
- Se calcularon las horas de un encargo medio y este salió por encima.
- Se dio un precio por proyecto sin contingencia de clima ni de coordinación.
- Se aceptó media jornada como si fuera la mitad de una entera.
La corrección
Cierra el encargo actual separando con el cliente lo pactado de lo nuevo: lo que supere el alcance escrito se presupuesta aparte, y lo que no estaba escrito se apunta como aprendizaje y no como reproche. Para los siguientes, mide tus horas reales, calcula con la peor de tus cinco últimas piezas parecidas y usa el modelo mixto cuando haya exterior: pieza cerrada y jornadas adicionales a precio conocido.
Caso práctico
Ceferino presupuesta por pieza «un vídeo del casco histórico» para la oficina de turismo de Úbeda (Jaén): una pieza de 60 segundos, una jornada de rodaje y el montaje. Calcula diez horas de jornada y veinte de posproducción, treinta en total. Durante el encargo aparecen tres cosas: el concejal quiere también planos nocturnos con la iluminación de los monumentos, que exigen una segunda jornada; piden versiones de 20 segundos para redes y de 30 para una pantalla de la estación de autobuses; y tras dos rondas de revisión llegan otras dos. Al cerrar, ha echado sesenta horas.
¿Cuánto ha cobrado de verdad por hora, qué modelo debió usar y cómo lo reconduce?
- Cobró treinta horas a su tarifa y echó sesenta, así que su tarifa efectiva es treinta entre sesenta: la mitad de la que cree tener.
- El modelo por pieza no era el problema en sí. El problema es que el alcance no estaba cerrado: ni jornadas, ni versiones, ni rondas de revisión.
- La jornada nocturna es la partida grande: diez horas más de jornada y otras diez de posproducción del material nocturno, que dependen de una decisión del cliente y no de cómo trabaja Ceferino.
- Las dos versiones añadidas suman unas cuatro horas entre reencuadre, remontaje y exportación, y las dos rondas de más, que llegaron sin consolidar, unas seis. Con la nocturna, las treinta horas que faltaban.
- Con un modelo mixto, la propuesta habría dicho: pieza de 60 segundos con una jornada y dos rondas; jornada adicional a precio conocido; cada versión adicional, una línea; cada ronda extra, otra línea.
- Para reconducir el encargo sin romper con la oficina de turismo, separa lo pactado de lo nuevo. La pieza original está cobrada. La jornada nocturna y las dos versiones son alcance nuevo y se presupuestan ahora.
- Las rondas de más, como no había nada escrito sobre rondas, conviene asumirlas y dejarlo escrito para la siguiente vez: discutirlas a posteriori cuesta más que las horas.
- Y para el próximo encargo parecido, sus horas de referencia ya no son treinta: su peor pieza reciente de casco histórico con nocturna son sesenta, y ese es el número con el que se presupuesta.
La respuesta
Cobró la mitad de su tarifa por hora, porque presupuestó por pieza con el alcance abierto. Debió usar un modelo mixto, con la pieza cerrada con una jornada y dos rondas, y jornadas, versiones y rondas adicionales a precio conocido. Reconduce presupuestando ahora la nocturna y las versiones como alcance nuevo, asume las rondas de más y deja escrito el alcance para la siguiente.
Por qué funciona
Un precio por pieza traslada a quien presupuesta toda la incertidumbre que no está escrita. Cerrar el alcance y poner precio conocido a lo que depende del cliente devuelve esa incertidumbre a quien la genera.
Y si cambia una condición
Si la oficina de turismo hubiera tenido su propio equipo de montaje y solo necesitara los planos aéreos, el modelo correcto habría sido por jornada, y la nocturna se habría facturado sola como segunda jornada, sin ninguna discusión.
Ejercicio · para hacerlo volando
Calcular tu tarifa efectiva y tus horas de referencia por tipo de pieza.
- Recupera tus cinco últimos encargos de vídeo y apunta, para cada uno, el modelo de presupuesto y el importe.
- Reconstruye las horas reales de cada uno: llamadas, preproducción, desplazamiento, rodaje, posproducción, revisiones y entrega.
- Calcula la tarifa efectiva de cada encargo: importe entre horas reales.
- Agrúpalos por tipo de pieza y anota la peor cifra de horas de cada grupo.
- Marca en qué encargos la tarifa efectiva cayó por debajo de tu tarifa y qué partida lo explica.
LO HAS CONSEGUIDO CUANDO · Tienes tu tarifa efectiva real, tus horas de referencia por tipo de pieza tomadas del peor caso, y sabes qué partida te hace perder. Con eso eliges el modelo por encargo y no por costumbre.
LLÉVATELO AL CAMPO
- El modelo de presupuesto decide quién carga con lo que no se sabe.
- Por jornada, el cliente asume los días. Por pieza, tú asumes las horas. Por proyecto, casi todo.
- Tarifa efectiva: lo cobrado entre las horas reales. Mídela al cerrar cada encargo.
- Presupuesta con la peor de tus cinco últimas piezas parecidas, no con la media.
- La media jornada no deja la mitad del tiempo de rodaje: el desplazamiento y la preparación no se parten.
- Por proyecto, el precio lleva escritas la contingencia de clima y la de coordinación.
- Con exterior y cielo incierto, modelo mixto: pieza cerrada y jornadas adicionales a precio conocido.
- Todo lo que no está escrito en el alcance entra, por defecto, en la pieza.
